El sistema de alcantarillado condominial comenzó a desarrollarse en Brasil a finales de la década de 1980 y se implantó a gran escala en ciudades como Salvador, Brasilia y Parauapebas. También hay experiencias documentadas en Perú, Paraguay, Nicaragua y Honduras.
El método se ha consolidado como una alternativa eficiente y adaptable al sistema convencional, con tres ventajas principales: garantiza la conectividad efectiva de muchos usuarios desde el inicio de los proyectos; reduce los costes de inversión hasta en un 50 % en comparación con el sistema convencional; y se adapta a diversas configuraciones urbanas, incluyendo áreas informales y periferias con trazado desestructurado.
La implantación de un sistema Condominial articula tres frentes de trabajo complementarios,
que se desarrollan de forma paralela e interdependiente a lo largo del proyecto:
Es la parte colectiva del sistema de Recolección, y en modelo Condominial, no recorre todas las calles, sino que basta con pasar cerca del punto más bajo de cada manzana, ofreciendo las mejores condiciones de conexión a los ramales del condominio. Su extensión suele ser un tercio de la de una red convencional.
La participación de la población no tiene solo un valor simbólico: tiene un impacto directo sobre el diseño técnico de la derivación del condominio, sobre la formalización de los contratos y sobre el uso responsable y duradero del sistema.
A estos tres frentes se suma una cuarta dimensión, de carácter contractual e institucional:
el Contratos por resultados que organiza, bajo una misma lógica de incentivos, a los agentes encargados de ejecutar cada una de las frentes.
La implantación de un sistema Condominial puede describirse en quince etapas que articulan, de forma secuencial e interdependiente, los frentes de ingeniería y el trabajo socio comportamental. El siguiente diagrama de flujo organiza estas etapas e identifica, para cada una de ellas, el frente predominante y su carácter crítico para la conectividad.
1a. Estudios preliminares: población y cuencas. Estudio de población y delimitación de las cuencas de drenaje.
1b. Análisis del territorio físico. Caracterización de la topografía, los tipos de ocupación, las manzanas, la jerarquía viaria y la cartografía de las infraestructuras existentes. Identificación de zonas críticas, como áreas propensas a inundaciones y deslizamientos.
2a. Definición del área de cobertura y de los emplazamientos de tratamiento. Definición precisa del área a atender, con identificación de las parcelas y edificios en el área de captación y selección preliminar de los emplazamientos para las estaciones de tratamiento, teniendo en cuenta criterios técnicos, topográficos, medioambientales y de accesibilidad.
2b. Diálogo inicial: comunicación con las partes interesadas.
Etapa de obtención de las autorizaciones necesarias y de comunicación formal con los líderes comunitarios, las autoridades locales y otros actores relevantes. La participación de la población desde el principio es determinante para que se comprenda el proceso y para que las posibles preocupaciones se aborden a tiempo. Etapa crítica para la conectividad.
3. Identificación de los puntos bajos de las manzanas. Identificación de los puntos de menor cota de cada manzana, por donde pasará la red básica y donde se conectarán los ramales de los condominios.
4. Trazado de la red básica. Diseño del trazado preliminar de la red colectora principal, teniendo en cuenta los puntos bajos de las manzanas, las cuencas de drenaje y los emplazamientos de tratamiento.
5. Evaluación de las alternativas. Análisis comparativo de las alternativas de trazado en cuanto a costes, viabilidad constructiva, impacto urbano y rendimiento hidráulico.
6. Definición del trazado ideal. Selección de la alternativa que mejor se ajusta a los criterios evaluados.
7. Estimación de ramales Condominiales. Estimación preliminar de los ramales por manzana, sus longitudes y configuraciones típicas, para fundamentar el presupuesto y la planificación de la implantación.
8. Análisis de la realidad social. Diagnóstico social del territorio: caracterización de las comunidades, mapeo de líderes, identificación de redes de confianza, percepciones sobre el saneamiento, barreras a la conectividad y posibles alianzas. Etapa crítica para la conectividad.
9. Difusión de información a la comunidad. Comunicación amplia sobre el proyecto, sus beneficios, su calendario y las responsabilidades de las familias. Elaboración de mensajes adaptados al contexto y a los públicos identificados en la etapa 8. Etapa crítica para la conectividad.
10. Estudios de campo — recopilación de datos. Recopilación detallada sobre el terreno, con el uso de QField, para fundamentar el diseño de las ramificaciones: registro de parcelas, edificios, instalaciones sanitarias existentes, cotas y demás información relevante.
11a. Ajustes en el trazado de la red básica. Perfeccionamiento del trazado en función de los datos recopilados sobre el terreno.
11b. Preparación de bases digitales. Organización de las bases cartográficas y de los datos de campo en el entorno QGIS para respaldar el proyecto detallado.
12a. Ingeniería de detalles de la red básica. Detalle técnico final de la red básica, con definición de diámetros, pendientes, profundidades y elementos accesorios.
12b. Movilización social y visitas integradas. Visitas domiciliarias conjuntas de los equipos social y técnico, para presentar alternativas de ramales, escuchar preferencias e identificar restricciones. Etapa crítica para la conectividad.
12c. Diseño de ramales sobre el terreno. Diseño del ramal del condominio sobre el terreno, en diálogo con las familias y basándose en las alternativas validadas.
13a. Construcción de la red básica. Ejecución física de la red colectora principal: apertura de zanjas, instalación de tuberías, construcción de pozos de registro, relleno, compactación y reposición de pavimentos.
13b. Ingeniería de detalle de las ramificaciones. Detalle técnico final de las ramificaciones de los condominios.
13c. Reunión de la comunidad. Reunión con las familias residentes que formarán parte de cada comunidad. Validación de los proyectos preliminares, aclaración de dudas y definición de la alternativa de ramal por parte de la comunidad. Etapa crítica para la conectividad.
14. Acciones de refuerzo de la conectividad. Trabajo de campo para garantizar que todas las viviendas puedan conectarse efectivamente a la red, incluyendo apoyo a las adaptaciones en los inmuebles, aclaración de dudas, formalización de las conexiones pendientes y firma de los términos de adhesión. Etapa crítica para la conectividad.
15. Proyecto de la manzana concluido. Cierre del ciclo de la manzana, con regularización de los contratos de agua y saneamiento y formalización de la comunidad de propietarios.